La inactividad fisica

No hay nada tan importante, después de lograr marcas personales, como dejar de lado la forma física conseguida por culpa de una lesión, un largo viaje vacacional o el duro trabajo, por poner algunos ejemplos. Y entonces nos surgen las grandes dudas 
Que perdemos ?
Algo fácil de entender es que perderemos unas cosas y otras, en función del tiempo de inactividad. Pero también podemos llegar a pensar en que las disminuciones puedan no ser idénticas en el caso de resistencia y fuerza. La ausencia de la práctica deportiva puede ser parcial o total, y de cualquier forma va a generar en general una disminución del rendimiento deportivo.
Efectos concretos
La resistencia o capacidad aeróbica
Será a partir de los diez días de inactividad cuando nuestra capacidad aeróbica o resistencia conseguida, para correr o realizar deporte en periodos más o menos prolongados, empezará a desvanecerse. El detalle más característico que notaremos al reincorporarnos a la actividad deportiva será el aumento de las pulsaciones.
Si no conseguimos mantener un mínimo de forma, y la dejadez absoluta alcanza el intervalo de entre dos a cuatro semanas, entonces se producirán reducciones muy significativas en la capacidad aeróbica, debido lógicamente a una menor capacidad cardíaca y a una disminución del volumen sanguíneo (básicamente: menos sangre, menos transporte de oxígeno y menos energía en nuestros músculos).
Los detalles de algunos estudios científicos nos indican que después de dos semanas sin correr, la capacidad aeróbica disminuiría un 6%; después de nueve semanas decaería un 19%; y pasadas once semanas sin correr, la capacidad aeróbica podría caer hasta un 27,5 %.
La fuerza
La pérdida de la fuerza muscular se produce después de aproximadamente dos semanas y medio o tres de inactividad. Sin embargo, si pudiéramos intercalar algún pequeño periodo de mantenimiento, esta pérdida podría prorrogarse hasta las cuatro o cinco semanas.
La masa muscular
En relación a la masa muscular, la repercusión en su disminución la empezaremos a observar después de un mes de inactividad, apreciando un retroceso de entre un 1% a un 5%. Todo esto nos conduce a una inmediata pérdida de potencia y coordinación muscular fundamentalmente.
El metabolismo
Cambiará nuestro metabolismo haciéndose menos eficiente en el consumo y quema de grasas, aumentando por este motivo el almacenamiento de las mismas. De la misma forma se producirá una acumulación de ácido láctico más rápido corriendo o realizando ejercicio a menor intensidad. Los niveles de glucógeno muscular también se reducirán.
En Resumen
Tanto si es por vacaciones, como por lesión u otros motivos diversos por los que hemos dejado de entrenar, tenemos muchos retos a diario delante de nuestras narices y que evitamos habitualmente como ir caminando a los destinos y no utilizar el ascensor, realizar unas sesiones de sentadillas y flexiones en casa antes de salir, aprovechar el mínimo tiempo disponible reduciendo la cantidad y la calidad de nuestros ejercicios a lo mínimo imprescindible, y si el detonante ha sido una lesión, podemos si es posible, realizar ejercicios con las zonas de nuestro cuerpo que permanecen activas manteniendo así la resistencia general.
Es muy importante evitar dentro de lo posible que la inactividad física absoluta se prolongue durante más de dos semanas, pues será a partir de ese momento cuando empiece el descenso pronunciado de nuestro rendimiento, por lo tanto, movete todo lo que puedas!

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